Con la puesta en marcha de la Nueva Educación Pública (NEP), se crean los Servicios Locales de Educación Pública (SLEP), una nueva institucionalidad que deja atrás a las municipalidades como organismos responsables de entregar educación a más de un millón de niños, niñas, adolescentes y adultos del país.
Se trata de una de las reformas más significativas que ha vivido la educación pública chilena en su historia, la que gradualmente pondrá en manos de especialistas un sistema educativo descentralizado que, durante décadas, estuvo a cargo de las municipalidades y sus corporaciones.

